Vamos que estoy ansioso por jugar y hablar contigo
vamos que se agradece tu elegancia
tus ojos trashumantes, tu fragancia
vamos y no le demos al final tanta importancia.
No conocí otro hombre
con esa diáfana mirada y esa piel
Y aunque nunca fuiste mío
estuve cerca aquella vez
y hoy que los huesos crujen por las humedades
Tu sonrisa inolvidable me hizo tanto, tanto bien, tanto bien.
y me marche.
Algo quedó pendiente aquella vez,
algo que no se explica con palabras
algo que no se explica con palabras

No hay comentarios:
Publicar un comentario